8 Cosas terribles que haces en la intimidad y deberías no hacerlas.

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  • 5 meses
  • jleo

8 Cosas terribles que haces en la intimidad y deberías no hacerlas.

El sexo es muy importante es nuestras vidas, y mantenerlo con tu pareja siempre nos hacen sentir bien, pero hay cosas que no deberíamos hacer cuando estamos en la intimidad.

Hay momentos de los que nadie te cuenta o de los que nadie conversa porque son muy vergonzosos pero, nadie considera de que a todos nos han ocurrido alguna vez.

Realmente, algunos momentos pueden ser bastante vergonzosos, hasta extraños, que ocurren antes, durante y después pero todos decidimos ignorarlos. Pero, honestamente, a quién no le ha pasado que durante la relación, ocurre algo que nos avergüenza. Y lo único que puedo pensar, es… "ojalá que no se haya dado cuenta, ojalá que no lo haya notado".

Estas son las cosas más comunes que nos pasan a todos:

1. Dormirse!

 

No hay nada de malo una dormidita despues del acto, pero el eterno debate sobre ello suele avergonzar bastante a los hombres pero tranquilos! la ciencia los avala. No sienta nada bien, pero es que resulta que el cerebro se apaga durante un orgasmo, libera químicos que inducen al sueño y los ojos se cierran por completo. La sensación que sienten es tan relajante que su cuerpo deja de responder.

El problema llega cuando la mujer no se queda dormida porque, según la ciencia, sigue activa después del acto y puede que incluso quiera más. Es todo lo contrario al hombre.

2. Ropa interior inapropiada

¿Quién no ha salido de su casa corriendo porque no llegaba y se ha puesto lo primero que ha pillado? No tendría que ser algo tan malo si no fuera porque has cogido esos calzoncillos rotos desde hace años pero que tú, ni te habías fijado.

El momento se pondrán un poco colorados pero no de calor por excitación. Por suerte, casi nadie se fija en ese tipo de cosas o, simplemente, lo pasa por alto, están más puestos a otras cosas.

3. Hola, soy tu menstruación

Hay mujeres y hombres a los que no les importa nada practicar el acto cuando asoma la regla pero no suelen ser la mayoría. Muchas se sienten incómodas por la higiene, les produce dolor o simplemente no les apetece hasta que no se haya ido, y en el caso de ellos pasa lo mismo, que les puede dar un patatús de ver tanta sangre. Aunque sea algo totalmente natural, del ciclo de la vida, hay que admitir que no es agradable su olor, presencia y apariencia.

4. Golpes dolorosos

Los lugares donde se practica el acto no son los más adecuados muchas veces para ello y, claro, pasa lo que pasa. Un coche chiquitito, el cabecero de la cama, las escaleras, etc.

La pasión que se desata durante el acto es tal que a veces ni te das cuenta de donde estás, así que el golpe con el cabecero, pared o techo es brutal. Normalmente, si ha sido flojito, continuas, pero si el dolor te deja atontado... se te apaga la pasión.

Un golpe de estos y el acto queda arruinado por completo. Y encima te quedas con que tu cabeza tiene un chichón de lo más grande.

5. Caerte de la cama

Al igual que te puedes dar un golpe en la cabeza o en cualquier parte del cuerpo, quedando totalmente dolorido y sin poder continuar con el coito, también puedes caerte de la cama si pones excesiva efusividad al asunto y ésta es demasiado pequeña.

Corta todo el morbo y probablemente tu cuerpo quede hecho añicos, aunque también puede pasar que te mueras de la risa o, mejor aún, que los dos se caigan juntos y continues la faena en el suelo. Pero bueno, hay que tener más cuidado o, si no, poner una alfombra blandita para amortiguar.

6. Flatulencias inesperadas

En toda pareja hay que pasar el trance de la primera flatulencia juntos pero el problema viene cuando suceden durante los primeros encuentros.

Todos somos humanos y el cuerpo produce este tipo de movimientos que mejor fuera que dentro, así que no tiene ningún sentido que te moleste si pasa cuando estas teniendo el acto.

7. Ganas de vomitar

No todo puede ser bonito y maravilloso durante el acto, también hay una parte un poco asquerosa. Aunque los olores que desprende nuestro cuerpo sean naturales, lo cierto es que hay que mantener un mínimo de higiene, sobre todo en los meses en los que más se suda.

Porque sí, también las partes íntimas pueden transpirar y es lo más desagradable del mundo.

El problema llega cuando la otra persona no se ha lavado y el olor o sabor que desprende es completamente asqueroso. Si encima eres una persona sensible a eso, puede que las arcadas te salgan involuntariamente o, lo que es peor, que vomites.

8. Apuntar mal

En las relaciones no es todo coito, también se hacen otras cosas. Cualquier cosa puede acabar mal si no se apunta donde es debido. La ropa o el pelo pueden quedar con manchas blancas y gelatinosas, sospechosas, difíciles de quitar y muy visibles al ojo humano, que siempre es muy mal pensado.

A ver cómo lo explicas. Pero lo peor que te puede pasar es que el fluido masculino o femenino se dispare hacia donde no debe, es decir, para partes sensibles de la cara como los ojos, dejándoles irritados y con mucho dolor, o la boca, con arcadas y vómitos.

 

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