10 Historias de Personas que salieron del closet, que te harán llorar

Gente

  • 3 meses
  • jleo

10 Historias de Personas que salieron del closet, que te harán llorar

No resulta tan fácil como la gente cree...

1. RONALD

La mayor parte de mi infancia la pasé siendo socio de un club italiano, lo cual significa: mucho futbol y pizza. A mí nunca me gustó tanto jugar futbol, la única razón por la cual lo hacía —y esto lo entendí ya más grande— es porque disfrutaba del momento cuando terminaba el partido, porque todos nos teníamos que ir a duchar juntos. Dejé el equipo y pensé que eso era normal, hasta que empecé a extrañar esos momentos y se lo conté a mi mejor amiga.

Le dije que estaba seguro que me gustaba muchísimo ver a mis amigos cuando se duchaban, y ella me dijo que lo más probable era que fuese gay. Teníamos 15 años y no fue hasta los 20 que pude salir del clóset y decirle a mi padre —un italiano ultra fan del fútbol— en medio de un partido que estábamos viendo por tv, que me gustaban los hombres. Mi padre me contestó que él lo sabía y que no tenía problema alguno, que con tal y siguiera viendo al Inter de Milán con él todos los domingos, no iba a pasar nada. También casi me ordenó que mi novio fuera futbolista. [Risas]


2. CARO

Desde muy pequeña supe que me gustaban las chicas, pero apenas salí del clóset a los 17 años. Se lo dije a mi hermana y luego a mi madre, que pensó que era una broma. Luego se lo contó a mi padre bastante enojada y eso hizo que ellos se cuestionaran sobre si me habían educado bien.

Mi madre se lo contó a mi tía y ella le recomendó que me hiciera una cita con una psicóloga amiga de la familia ya que yo tenía que estar pasando por alguna depresión o algo así. Por un momento quise tener novio, al menos por curiosidad y para ver de qué se trataba tener sexo con un hombre. Duré como tres meses con un chico, pero el sexo fue terrible, nunca me sentí excitada ni emocionada. Cuando se lo dije a mis amigas más cercanas ellas dejaron de hablarme, pensaron que era "por llamar la atención" o algo así. Luego me enteré que habían llegado a un acuerdo para hacerme la vida imposible entre todas y no dirigirme la palabra, algo que hasta el día de hoy, no logro entender. Me aislaron completamente, pero al final creo que fue para bien, ya que me di cuenta quiénes eran ellas en verdad y conocí amigas verdaderas en la universidad que me aceptaban siendo gay, hetero o lo que sea.

Hace poco subí una foto a Instagram con mi novia y luego, perdiendo el tiempo, caí en el Instagram de una de las chicas que me hizo la vida imposible. Me di cuenta que la foto con mi novia tenía más comentarios y likes que las de ella con su novio, y me sentí muy feliz, por muy tonto que suene.


3. ISRAEL

Yo salí del clóset por presión de mi novio. Me dijo que jamás iba a volver a visitarme en mi casa si yo no les contaba a mis padres que él no era mi mejor amigo, sino que era mi novio. Yo no quería arriesgar la relación con mi madre —una persona súper conservadora—, entonces le pregunté a mi novio si lo nuestro era algo de momento o si nos veía para vivir juntos toda la vida. Él me respondió: "No importa si estás conmigo o con otro, en algún momento vas a tener que salir de la mentira que estás viviendo, si no, nunca vas a ser feliz". Le hice caso, fui a la cama de mi madre, me senté y le conté que me gustaban los chicos y que Roberto era mi novio y no mi mejor amigo. Hay un dicho tonto que siempre he escuchado: "las madres siempre saben todo", y en este caso fue acertado. Ella me dijo que se lo imaginaba y que mientras estuviese con chicos responsables y me cuidara, siempre me iba a apoyar.

Luego fui a contarle a mi novio que mi familia lo había aceptado y que ya podíamos ser libres. Después de esto la relación desmejoró y al mes terminamos. Creo que nos pasó eso que dicen con las parejas que llevan muchísimo tiempo de novios, años, y luego deciden casarse. Dicen que casi siempre terminan divorciándose. Igualmente estoy agradecido con él porque ahora puedo tener pareja libremente sin temor a mi madre.


4. ANDREA

Tuve un novio, hacíamos de todo juntos. Nuestra relación era muy divertida y sexual. Él venía saliendo de una relación tóxica con su ex novia, entonces casi siempre yo tenía que levantarlo cuando se ponía down por ella. Yo al comienzo no tenía problema con esto porque venía de una relación de casi seis años, así que podía entenderlo y yo estaba muy enamorada. Podía aguantarle cualquier cosa, la verdad.

Hasta que un día me dijo que quiere terminar, que su ex novia había aparecido de nuevo y quería volver con ella. Me comentó que lo invitó a un concierto y ya había comprado las entradas, obviamente yo no podía creer esto. Nuestra relación estaba en su mejor momento y jamás me esperaba que un día cualquiera él me iba a confesar que llevaba días hablando con su ex y quería intentarlo una vez más con ella. Al final volvieron, estuvieron juntos casi un año y luego terminaron.

Cuando volvimos él había cambiado, no era el mismo y creo que estaba un poco deprimido. Estuvimos juntos casi un año y fue terrible, ya que toda la magia que nos había caracterizado se había ido. Era todo gris y sin sentido, ya casi ni nos veíamos ni teníamos sexo.

Un día me agregó una chica a Facebook, la cual él conocía de su trabajo. Me empezó a hablar de vez en cuando y nos llevamos bien, ella siempre me hacía reír y teníamos muchas cosas en común, hablábamos por chat hasta las cinco de la mañana y cosas así. Hasta que en una de esas conversaciones me invitó a ver el amanecer cerca del lago y yo acepté. Desde ese día me enamoré, estaba sintiendo con ella lo que había sentido con mi ex novio, volví a sentirme enamorada y bueno, nos hicimos novias

Mis padres la amaban, se la llevaban muy bien con ella y yo estaba tan enamorada que les hice una cena elegante y les conté. Ellos sólo me preguntaron si era feliz con mi decisión, lo cual me hizo sentir muy bien ya que su opinión es muy importante para mí.

Hoy llevamos cinco años como novias y la verdad es que nunca pensé que podía enamorarme de alguien así. Conocerla me cambió la vida y bueno, no me imagino un día sin ella. Es mi alma gemela.


5. MADELEIN

Por alguna razón me daba terror salir del clóset ante mi hermano mayor, aunque yo sabía que no tendría ningún problema al respecto. Una noche, a las 10:00 p.m., escribí un mensaje innecesariamente largo y se lo envié. Observé la pantalla con pánico silencioso mientras veía cómo el estatus pasaba de "entregado" a "leído a las 10:02 p.m.' y él comenzó a escribir, pero luego se detuvo.

Lo oí subir las escaleras; abrió mi puerta y dijo: 'No sé qué esperabas que dijera, pero no me importa quién te gusta. Eres mi hermana y te amo', y empecé a llorar. Después de que me abrazó, digamos, durante unos cinco minutos, dijo: 'Dime si alguien te fastidia en algún momento por esto. Se las va a ver conmigo'. Amo a mi hermano.


6. Immy

La primera vez que presenté una solicitud en línea para un trabajo, mi papá se sentó conmigo para asegurarse de que escribiera los datos correctos y marcara los cuadros correctos, etc. Escribí mi nombre, mi edad y mi domicilio. Y luego vino una pregunta con un menú desplegable: 'sexualidad'. Lentamente hice clic en la flecha para que se desplegara el menú. Las opciones eran: heterosexual, homosexual, bisexual y prefiero no decir. Elegí la última, y mi papá me dijo '¿Cómo es eso?' Inventé una excusa falsa como 'oye, creen que tienen derecho a conocer hasta el más mínimo detalle sobre mí, bla, bla, bla'. Mi papá simplemente me miró, tomó el ratón, hizo clic en el menú, eligió homosexual y siguió adelante.


7. Marco Antonio

No fue nada fácil. Comencé la relación con mi actual pareja en febrero y se lo dije a mi familia hasta diciembre ¡O sea que me tardé casi un año! Mis amigos ya sabían que era gay, pero mi familia no. Durante semanas estuve pensando en cómo decirlo, pero jamás encontraba el momento adecuado (supongo que no existe un momento adecuado).

Fue hasta la cena de Año Nuevo, en pleno brindis (cuando toda la familia estaba reunida) que se los dije. Mis padres se quedaron mudos, no pudieron decir nada. Uno de mis primos dijo que ya lo sabía y que le daba gusto por mí que me atreviera a salir del closet. Mi abuelo, con todo y que es un hombre mayor y educado a la antigua, fue el que mejor lo aceptó. Me dijo que si eso me hacía feliz, estaba bien.

A mis padres aún les cuesta trabajo aceptarlo, pero las palabras de mi abuelo me reconfortaron mucho. Supongo que tendré que darle tiempo a mis papás para que se hagan a la idea.


8. Laura

Mi salida del closet estuvo llena de drama. Me paré frente a mi mamá (que por cierto es madre soltera) y le dije: 'Mamá, me gustan las mujeres'. Su cara se puso roja, roja y me miró con odio. Sí, con odio, así como lo leen. Se quedó callada unos momentos, sólo podía escuchar cómo resoplaba del enojo. Me dijo: '¿Estás loca? No digas pen...das, cómo te van a gustar las mujeres'. Le respondí: 'Sí mamá, soy lesbiana y quiero que lo sepas'. 

Se puso todavía más roja y comenzó a gritar tan fuerte y de manera tan dramática, que estoy segura que toda la colonia la escuchó: '¿¡Cómo puedes hacerme esto?! ¡Te lo he dado todo y así me pagas! ¡Esto es culpa de tu padre que nunca estuvo presente! ¡Por su culpa te traumaste y por eso ahora odias a los hombres!'.

Le expliqué que mi homosexualidad no tenía nada que ver con mi padre ausente, que me gustaban las mujeres y ya, así era. Siguió gritando, maldiciendo y diciendo que ella era la víctima durante algunos minutos, hasta que me desesperó y le pregunté si algún día lo iba a aceptar o prefería no volver a verme. ¡Jamás le hubiera dicho eso! Se enojó tanto que hasta me corrió de la casa.

No tuve más remedio que irme. Ni modo, la mujer que decía amarme por sobre todas las cosas, no fue capaz de aceptarme como soy. Tiempo después me buscó para que hiciéramos las paces, pero la verdad el daño ya estaba hecho.


9. Roger

Salir del closet para mi no fue fácil, sobre todo porque al principio me importaba mucho el qué dirán, sentía que mis padres no me iban a aceptar y, sobre todo, me daba vergüenza decir las palabras: 'Soy GAY'.

Recuerdo que desde pequeño sentía que algo en mí no era igual que el resto de mis compañeros de la escuela. Cuando entré a la preparatoria, intenté aceptar mi homosexualidad, pero sólo pude decir que era bisexual, pues era una manera muy cómoda de no afrontar la realidad. 

Siempre negué ser gay, hasta que conocí al amor de mi vida. Por extraño que parezca, estaba tan enamorado que no pude decirle a mis papás lo que me estaba pasando, me daba miedo que trataran de separarme de mi novio. La solución más fácil para mí fue salir de mi casa y empezar a vivir con mi chico.

Mis padres se enteraron de la verdad y esto causó que nos dejaremos de hablar dos años, aunque en realidad lo que más les enojó fue que yo había decidido tomar mi camino, no tanto que no les dijera la verdad.

Un día cuando las cosas se calmaron, nos reunimos en un cafetería para hablar. Yo estaba asustado, pero no tan aterrado como antes. Me armé de valor y decidí enfrentarme no sólo a ellos, también a mí mismo. 'SOY GAY' fueron las palabras que lograron salir de mi boca y sentí que una gran carga emocional se liberó en mí. Desde ese entonces no me escondo en el closet nuevamente, me siento feliz con lo que soy y he logrado aceptarme con el paso del tiempo.

10. Romina

Estuve con un chico casi 6 años de mi vida, siempre pensé que era heterosexual, hasta que mi novio tuvo su primer amiga lesbiana, la cual conocí por el. Mi novio hablaba mucho de ella y de la manera de ser de ella, le gustaba mucho. Yo, al principio tuve roblemas porque sentía celos por ella y la verdad el cuento de que era lesbiana, no me la creía.

El día que decidí romper con mi novio de toda la vida, fué porque el le dió más importancia a su amiga lesbica en su cumpleaños que al mio, y entonces fue cuando entendí que a los hombres les atrae las lesbianas y que eso puede excitarlos.

Pero la cosa es que desde que rompí con el comenze a tener una buena comunicacion con esta amiga de mi ex, tanto así que comenzabamos a salir siempre y chat siempre.

Un día en una de nuestras salidas, estabamos solas en un parque, muy tarde en la noche, y simplemente pasó, nos besamos y desde ahi estamos juntas.

 

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